Qué seguros necesita un autónomo de verdad
La mayoría de páginas sobre este tema las publica quien vende la póliza. Esta empieza por la pregunta que se salta siempre: quién te obliga exactamente, y a qué.
Respuesta corta
Para la mayoría de autónomos ningún seguro es obligatorio por ley estatal: la obligación suele venir de la normativa autonómica, de un colegio profesional o del contrato con tu cliente.
El seguro que más sentido tiene para casi todos es la responsabilidad civil, entre 90 y 600 euros al año según la actividad.
La cuota del RETA no cubre ningún daño a terceros: eso es siempre un contrato privado independiente.
Si buscas este tema en internet, casi todo lo que encuentras lo publica una correduría. Y por eso todo empieza explicando por qué necesitas contratar. Aquí la primera pregunta es distinta: quién te obliga exactamente, y a qué. En muchos casos la respuesta es «nadie», y entonces la decisión pasa a ser puramente económica.
Las cuatro fuentes de obligación
La palabra «obligatorio» se usa como si solo hubiera una. Hay cuatro, y tienen consecuencias muy distintas:
1. Ley estatal. Pocas actividades: sociedades profesionales, actividades sanitarias reguladas, instaladores de gas y electricidad, seguridad privada, transporte. 2. Normativa autonómica. Frecuente en actividades con licencia: hostelería, centros deportivos, academias, establecimientos abiertos al público. Cambia de una comunidad a otra. 3. Colegio profesional. Muchos exigen RC profesional para ejercer, y algunos la incluyen en la cuota colegial. 4. Contrato con tu cliente. La más habitual y la que nadie menciona: empresas grandes y administraciones piden certificado de RC con un capital concreto para darte de alta como proveedor.
La diferencia práctica importa. Una obligación legal incumplida es una infracción con sanción. Una obligación colegial te impide ejercer. Una obligación contractual significa que no te contratan, o que respondes con tu patrimonio si algo sale mal.
Qué cubre la cuota del RETA y qué no
La cuota de autónomos cubre prestaciones de Seguridad Social: baja médica, nacimiento y cuidado del menor, riesgo en el embarazo, cese de actividad, jubilación. No cubre ni un euro de los daños que tu trabajo cause a un cliente o a un tercero. Esa cobertura es siempre un contrato privado, y no existe salvo que la contrates.
Los seguros por orden de sentido práctico
1. Responsabilidad civil (el único que casi todos deberían valorar)
Cubre los daños que tu actividad cause a terceros. Es el que te van a pedir los clientes empresa y el que responde cuando un trabajo tuyo genera un perjuicio.
| Perfil de actividad | Capital habitual | Prima anual orientativa |
|---|---|---|
| Servicios profesionales desde casa, sin recibir clientes | 300.000 € | 90 – 180 € |
| Consultoría, diseño, programación con clientes empresa | 600.000 € | 150 – 280 € |
| Oficios que trabajan en casa del cliente | 600.000 € | 180 – 400 € |
| Comercio o local pequeño abierto al público | 300.000 – 600.000 € | 200 – 450 € |
| Profesiones sanitarias no quirúrgicas | 600.000 – 1.000.000 € | 300 – 600 € |
| Técnicos con proyecto firmado | 1.000.000 € o más | 500 – 1.500 € |
2. Multirriesgo del local o del negocio
Tiene sentido si tienes local: cubre incendio, robo, daños por agua, rotura de cristales, pérdida de beneficios y la RC de explotación del establecimiento. Si trabajas en casa, esto se resuelve mucho mejor con una ampliación del seguro de hogar.
3. Seguro de convenio
Obligatorio solo si tienes empleados y el convenio colectivo aplicable lo impone. Cubre indemnizaciones por accidente previstas en el convenio. Sin empleados no procede.
4. Ciberriesgo
Cobra sentido si tratas datos personales de terceros o gestionas cobros en línea. Cubre brechas de seguridad, responsabilidad frente a afectados y costes de recuperación. Si tu actividad no maneja datos de clientes, es un riesgo que no corres.
5. Seguros de vida, accidentes y baja privada
Son decisiones de planificación financiera personal, no obligaciones de la actividad. Tienen sentido si tu colchón de tesorería no cubre unos meses sin ingresos y cotizas por la base mínima, que es la situación en que la prestación pública se queda corta.
Los seguros que probablemente no necesitas
Esta sección no la vas a encontrar en la web de una correduría, y es la mitad de la respuesta.
Multirriesgo de comercio, si trabajas solo desde casa sin recibir clientes ni almacenar bienes de terceros. Una ampliación del seguro de hogar para el equipo profesional cubre lo mismo y cuesta una fracción.
Seguro de convenio, si no tienes empleados. Es una obligación laboral, no del autónomo.
RC con capital de un millón, si tu actividad no puede causar daño corporal ni afecta a estructuras. Estás pagando por un riesgo que no corres.
Seguro de baja privado, si tu tesorería aguanta unos meses y cotizas por una base razonable. La prestación pública ya existe y ya la estás pagando.
Ciberriesgo, si no tratas datos personales de terceros. Con tratamiento de datos de clientes la conversación cambia, pero no es automático.
Cómo decidir en cinco preguntas
- ¿Alguien me lo exige por escrito? Colegio, normativa autonómica, contrato de cliente. Si sí, la cifra que te exigen es la respuesta y no hay decisión que tomar.
- ¿Mi actividad puede causar daño corporal a alguien? Si sí, la RC deja de ser opcional en términos prácticos, con independencia de lo que diga la ley.
- ¿Trabajo en instalaciones ajenas o manipulo bienes de terceros? Si sí, el riesgo de daño material es real y frecuente.
- ¿Tengo local abierto al público? Si sí, hay un bloque de riesgos —y probablemente de normativa autonómica— que no existe trabajando desde casa.
- ¿Tengo empleados? Si sí, entra el seguro de convenio y la prevención de riesgos laborales.
Si la respuesta a las cinco es «no», tu única decisión razonable es una RC básica de capital moderado, y eso son entre 90 y 180 € al año.
Cómo pedir presupuestos sin perder el día
- Escribe tu actividad exactamente como la ejerces, no como aparece en tu epígrafe. La mayoría de discrepancias en un siniestro nacen de aquí.
- Anota el capital exigido por escrito, si te exigen alguno, y a quién hay que entregar el certificado.
- Pide tres presupuestos con el mismo capital y la misma franquicia. Sin igualar esos dos parámetros, comparar precios no significa nada.
- Pide las condiciones generales completas, no la ficha comercial de dos páginas.
- Comprueba si tu colegio profesional tiene póliza colectiva: suele batir cualquier oferta individual para la misma cobertura.
Preguntas frecuentes
¿Qué seguros son obligatorios para un autónomo?
Con carácter general, ninguno. Hay obligaciones concretas en actividades reguladas: sociedades profesionales, actividades sanitarias, instaladores de gas y electricidad, seguridad privada, transporte o actividades con licencia autonómica. Para el resto, la obligación no nace de una ley estatal sino de un colegio profesional, de una normativa autonómica de la actividad o de una cláusula del contrato con tu cliente.
¿La cuota de autónomos incluye algún seguro?
No para daños a terceros. La cuota del RETA cubre prestaciones de Seguridad Social: baja médica, nacimiento y cuidado del menor, jubilación, cese de actividad. No cubre en absoluto los perjuicios que tu actividad pueda causar a un cliente o a un tercero, que es lo que cubre el seguro de responsabilidad civil. Es la confusión más frecuente de todo el tema.
¿Cuánto cuesta el seguro de responsabilidad civil de un autónomo?
Entre 90 y 180 euros al año en actividades de bajo riesgo sin atención al público, con capitales de 300.000 a 600.000 euros. Entre 150 y 400 euros en oficios que trabajan en casa del cliente. Entre 300 y 600 euros en profesiones sanitarias no quirúrgicas. Y a partir de 500 euros en técnicos que firman proyectos. Son horquillas de mercado, no presupuestos.
¿Qué seguros probablemente no necesito?
El multirriesgo de comercio si trabajas solo desde casa sin recibir clientes ni almacenar bienes de terceros. El seguro de convenio si no tienes empleados. Un capital de responsabilidad civil de un millón de euros si tu actividad no puede causar daño corporal ni afectar a estructuras. Y el ciberriesgo si no tratas datos personales de terceros ni gestionas cobros en línea.
¿Me sirve el seguro de hogar si trabajo desde casa?
Para el equipo profesional, muchas pólizas de hogar admiten una ampliación que cubre el material de trabajo por un coste pequeño, y esa es la vía razonable. Lo que el seguro de hogar no cubre es la responsabilidad civil derivada de tu actividad profesional: si un trabajo tuyo causa un perjuicio a un cliente, ahí no llega.
¿Un colegio profesional puede obligarme a tener seguro?
Sí, y muchos lo hacen como requisito para el ejercicio de la profesión. La ventaja es que bastantes colegios tienen póliza colectiva negociada, que suele ser más barata que cualquier oferta individual para la misma cobertura. Antes de pedir presupuestos por tu cuenta, conviene preguntar en el colegio qué incluye la cuota.
Los precios que damos son horquillas reales de mercado, no ofertas. La prima final depende de tu actividad, tu facturación y tu historial de siniestros, así que pide al menos tres presupuestos y compara coberturas y exclusiones, no solo el precio.
Escrito por David
Divulgador. Escribe Cuenta Autónomo desde Toledo, España.
No soy asesor fiscal ni mediador de seguros. Llevo años peleándome con la misma burocracia que tú y escribo estas guías para que la información oficial se entienda a la primera: cada cifra sale de una fuente que puedes comprobar, y cuando la normativa admite interpretaciones lo digo en lugar de disimularlo.
Cómo se verifica esta guía
- Los importes de cotización se contrastan con la Orden de cotización vigente y con la Seguridad Social.
- Los plazos y modelos se comprueban en la sede electrónica de la Agencia Tributaria.
- Las horquillas de precio de seguros provienen de presupuestos y tarifas públicas, y se indican como orientativas.
- Cada guía se revisa cuando cambia la norma que la afecta, no por calendario.
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